El Espejo · Piloto por invitación
La foto más honesta que vas a tener de tus días
Si te preguntan a dónde se te va la semana, contestas con una impresión. Todo el mundo lo hace. El Espejo existe para que puedas contestar con la verdad: durante seis semanas tu vida se mide de verdad, y al final alguien que la ha leído entera te la devuelve ordenada. No es un curso. Nadie va a pedirte que aprendas nada.
Cómo funciona
- El primer día, tu versión. Antes de medir nada, cuentas cómo crees que son tus días, de memoria, sin mirar nada. Esa foto se guarda.
- Cuatro semanas, dos minutos por noche. Tres escalas de un toque, dos preguntas de un toque y una frase si te apetece. Los domingos, una pregunta algo más larga. Eso es todo lo que se te pide.
- A mitad de camino, una señal. Una nota personal de quien te está leyendo. Porque te está leyendo de verdad.
- Tu informe, escrito para ti. Una semana después de tu último registro: tu semana real, los contrastes entre lo que dijiste y lo que registraste, el patrón que no estabas viendo y lo que tus propios datos sugieren.
- La entrega, en conversación. Una hora, cara a cara. El informe no llega por email: se lee contigo. Y lo que hagas con él lo decides tú.
- Y un eco, un mes después. Para preguntarte por lo tuyo. La relación no termina en la entrega.
El corazón: lo que dices frente a lo que registras
El primer día dirás, por ejemplo, cuánto de tu semana se va a lo que te piden otros. Cuatro semanas después, tus propios registros dirán la suya. Entre esas dos versiones, las dos tuyas, está lo que ningún libro, ningún test y ninguna app te pueden enseñar: tu patrón. El informe lo pone por escrito, sin juicio. La pregunta nunca es quién tenía razón. Es qué hay entre una y otra.
Te lee una persona
Una máquina puede resumir lo que le pegues. Esto es otra cosa en las dos puntas: cuatro semanas de medición diseñada para encontrar contrastes (no un diario cualquiera) y al final una persona que te ha leído entera, escribe tu informe a mano, te lo entrega cara a cara y sigue ahí un mes después. La máquina no se sienta contigo.
Y esa lectura es un permiso, no un supuesto: lo concedes de forma explícita, cubre SOLO lo que escribas dentro del programa, lo retiras cuando quieras, y al terminar puedes pedir que borremos tus datos. El informe es tuyo y te lo quedas igualmente.
Para quién es
Para ti, si te va razonablemente bien y aun así sientes que los días se te van sin saber a dónde, y llevas tiempo contestándote con impresiones.
No es para ti si buscas un curso con temario, una app de hábitos o a alguien que te diga lo que tienes que hacer. El Espejo te enseña tu patrón; lo que hagas con él es tuyo.
- Las seis semanas del programa, con alguien leyéndote
- Tu informe personal, escrito a mano para ti
- La entrega en conversación (60-75 min) y el eco al mes
- 3 meses del Círculo Kairós incluidos
Precio de fundador: cuando El Espejo se abra al público costará bastante más. A cambio, al terminar te pediremos tu opinión sincera, con tu permiso sobre cómo (y si) publicarla.
Pedir mi invitación →Las plazas se confirman en una conversación breve, sin compromiso.
Lo que preguntarías
¿Y si un día no registro? No pasa nada, y lo decimos en serio: aquí no hay rachas ni días que recuperar. Un hueco también es dato, y el informe lo lee: cuándo desapareces también dice algo de tus días.
¿Cuánto tiempo me pide de verdad? Menos de dos minutos por noche, con el móvil. Los domingos, unos diez. La conversación final, una hora.
¿Quién ve lo que escribo? Solo quien escribe tu informe, solo con tu permiso explícito, y solo lo del programa. Nada de lo que tengas en otros rincones de la plataforma.
¿Y cuando termine? El informe es tuyo, el compromiso que salga de la conversación es tuyo, y un mes después te escribimos para preguntarte por él. Si quieres seguir trabajando con alguien al lado, existe el camino, pero no hace falta decidirlo ese día.